Venus es la energía del Amor, de lo que deseamos a un nivel mundano y lo que atraemos en función de lo que emana de nuestro interior, y aquí no vale el autoengaño, pues sólo atraemos aquello que resuena con nosotros. Así que si lo que atraes no es de tu agrado, es necesario buscar en tu interior para aceptarlo, sólo así podremos trascenderlo. Venus simboliza aquello a lo que damos valor, lo que valoramos en nosotros (autoestima), nuestro sistema de valores, los más elevados y también los más densos, como el dinero. Se asocia a la Casa II, casa de Tauro, con lo que es mío, me pertenece o poseo en una vibración baja y en un nivel de consciencia superior con los talentos y la creatividad. También con la Casa VII, casa de Libra, poniendo el énfasis en las relaciones y los vínculos.
Leo es el signo del corazón, de la conexión con la Esencia y la creatividad, el dar vida, la Luz…
Por tanto, Venus en Leo es creativa, magnética, divertida, auténtica y muy original. Si tienes este emplazamiento en tu carta natal, ya sabes que te encanta gustar, verte bien y brillar con Luz propia, pero esta parte superficial depende en gran medida del astro rey, pues Venus en Leo está regida por el Sol. También tendrá los matices propios de la Casa que ocupa y de los aspectos que despliega, pues no se sentirá igual una Venus envuelta en un estelium junto a Júpiter y el Sol en Leo, que una Venus en oposición a Saturno en Acuario. (Para ello se recomienda el análisis del Mapa Natal).
El secreto de Venus en Leo radica en la autenticidad, cuando más fiel, honesta y sincera consigo misma, más luz emitirá y más brillará, ejerciendo un fuerte magnetismo y atracción sobre otros. No se trata de llamar la atención; ni de vestirse, bailar o adornarse de tal modo que así sea. Se trata de ser uno mismo, con sus luces y sombras, de aceptarse, y mantener un diálogo verdadero. Ese proceso interno llevará sin duda a Venus a su máxima expresión a nivel creativo, artístico, llamando la atención por sí misma y por lo que emana de su interior, que no es lo mismo que poner un foco sobre alguien, pues los focos sólo alumbran, momentáneamente, a la figura opaca, que cobra protagonismo ante la luz proyectada, lo que llevaría a esta Venus natal a vibrar en capricho, en la búsqueda externa, en la satisfacción inmediata y en una necesidad constante de aprobación y validación repleta de dramas, de subidas y bajadas y de un gran desequilibrio, pues entre los muchos dones de Venus está la tranquilidad.

Fragmento de la novela, ¿Dónde está el hombre de mi vida?
Venus en Leo tiene una actitud abierta, sincera, acogedora, libre y juguetona. Le gustan los colores y suelen lucir una melena que llama la atención, bastante leonina. Amantes de las celebraciones, en su máxima expresión celebran la vida, la creatividad y a sus semejantes inyectándole una buena dosis de alegría y optimismo. Les encanta jugar con los niños y conectan con ellos, así como con los animales y la naturaleza. Les fascina la libertad y aunque gustan de la compañía y valoran muchísimo la amistad, son independientes. Generosos y con un punto de altruismo, leales y fieles, si siguen su intuición, a su corazón, ganan en confianza y son capaces de todo, siendo dignos de admiración por su fortaleza y capacidad de dominio de sí mismos.
Si Venus en Leo no está integrada, habrá que prestar atención a la Luna natal y sus necesidades, pues la energía de Venus no puede elevarse, ni abrirse el corazón, sin un trabajo lunar previo. (Curso de La Luna).
Una persona con Venus el Leo te hace saber que le gustas haciéndote sentir especial, único y prestándote toda su atención. Si te gusta alguien con Venus en Leo, aunque sea tímido o vaya muy despacio, te lo hará saber por su lenguaje corporal: se tocará el cabello para llamar tu atención, buscará algo de contacto físico de forma cariñosa o juguetona, será amable, te hará reír y siempre se mostrará muy abierto y receptivo a entrar en el juego del coqueteo siéndole bastante difícil ocultar que le atraes. Pero recuerda, todo dependerá de sus aspectos natales y la casa en la cae, pues una sesquicuadratura con Marte es Piscis o una Venus en Leo en Casa VIII, tomarán otros matices, en este último caso, tal vez su humor sea más negro y su expresión más medida. Fuera como fuese, inconscientemente, y por mucho que se quiera “ocultar”, seguirá siendo una Venus en Leo y se expresará, eso sí, “a su manera”.
Recuerda que Venus también rige las relaciones (Libra), el modo que tenemos de vincularnos con otros, por lo que cómo te trates a ti, serás tratado, y eso es lo que atraerás a tu vida. Cuanto más conscientes y honestos, más posibilidades de mantener relaciones sanas y equilibradas. De lo contrario, volverá a activarse el mecanismo del refugio lunar infantil y en lugar de un igual, atraeremos a una persona que haga de padre o madre, o que busque a un padre o una madre a quien cargar con aquello que lo mantiene en un estado de dependencia y necesidad, generando vínculos donde se pierde la identidad, el poder personal y la libertad a cambio de una falsa sensación de seguridad que deja a la persona encerrada en el mismo ciclo de repeticiones. Algo o alguien aparentará ser diferente, pero en realidad, seguirá siendo lo mismo y aunque haya cambios externos, la naturaleza o vibración permanecerá igual generando vínculos cada vez más extremos en sus roles obsoletos con objeto de tomar consciencia de ello.
Cada ocho años, Venus retrograda en el signo de Leo cerrando y abriendo un nuevo ciclo, lo cual pone el énfasis en estos temas, independientemente de que se tenga o no ese emplazamiento natal, todos, somos bañados por esa energía. Y en el caso de que así sea, y seamos una Venus en Leo, estaremos ante nuestro retorno de Venus. (Se recomienda la lectura del proceso de Retrogradación de Venus en Leo).
Lo importante con este emplazamiento natal es conectarte a tu Esencia, a tu Alma, y desde ese punto, expandir tu Luz a los demás. Así no sólo obtendrás bienestar a largo plazo, tranquilidad y alegría de vivir, sino que ayudarás a otros a alcanzar ese punto motivándolos con tu irradiación y creatividad.
¡A brillar!





