Figura de nubes cielo

2023

Martin Luther King, Jr.

Este año nos pide responsabilidad, pues con él se alcanza el punto de no retorno y no será posible dar macha atrás.

El 2023 viene marcado fundamentalmente por el movimiento de Plutón en el signo de Acuario y su regreso a Capricornio, la entrada y recorrido de Saturno en el signo de Piscis que abandonará Acuario definitivamente y el ingreso de Júpiter en Tauro. Durante el 2023 se darán los últimos dos eclipses en el eje Tauro/Escorpio y se iniciarán los eclipses en el axis Aries/Libra; viviremos las retrogradaciones de Mercurio en los signos de Tierra (Capricornio, Tauro y Virgo) y de Venus en el signo de Leo.

El 2023 arrancó con una energía potente y dinámica de purificación y regeneración. La conjunción del Sol con Plutón en Capricornio en sus grados finales nos ha garantizado un final y comienzo de año bastante cargado e intenso (sobre todo a los signos fijos o quienes tengan posiciones en los primeros grados de éstos y a los signos cardinales con posiciones en últimos grados). Aunque esta conjunción se perfecciona y alcanza el grado partil el 19 de enero en el grado 28, se sintió mucho antes y también seguirá sintiéndose, pues se trata de una iluminación de la sombra, la parte oscura que bloquea y limita la evolución y el cambio interno a nivel profundo que conlleva. La energía solar va a descender sí o sí y todo dependerá de la resistencia del ego, lo cual puede llevarnos a vivir acontecimientos fuertes, dramáticos incluso que nos parezcan surrealistas, pero que forman parte de la vida y de un ciclo que se cierra para dar paso a lo nuevo, una especie de vaciado forzoso para hacer espacio en nuestro interior y, por ende, en el afuera. La finalidad de lo que vivenciemos no es otra que reconocer y aceptar nuestra sombra, para que ésta pueda ser entregada al Yo Superior o Espíritu/Alma y Jerarquías de Luz siendo transmutada y transustantada en Amor & Sabiduría, energía de segundo rayo regente de nuestro sistema solar. Estos acontecimientos cobrarán fuerza y serán vistos con las lunas llenas que conecten en aspecto con los transpersonales (Urano, Neptuno y Plutón) como será el caso de las lunas llenas en los signos fijos (Leo, Tauro y Escorpio, éstos dos últimos con mayor fuerza, ya que protagonizarán aún un eclipse en cada uno a lo largo de 2023). El resultado puede ser tanto una liberación a través de cambios muy profundos que nos van a permitir ser más nosotros mismos o una restricción fortísima si reprimimos, negamos o proyectamos nuestra sombra y la responsabilidad que todos tenemos sobre nuestros pensamientos, ya que al pensar de una determinada manera sobre algo o alguien, creamos una energía que nos liga kármicamente y que, como no, regresará a nosotros incrementada por las adherencias de su receptor. Dicho de otro modo, esta potente conjunción que marca gran parte del 2023 marca un final definitivo, una muerte real o simbólica, un cierre que implica el comienzo de un nuevo ciclo y que no va a permitir dar macha atrás. La trayectoria de Plutón sobre los grados críticos de Capricornio (leer Plutón en Acuario y grados críticos de Capricornio) junto al último eclipse en el signo de Escorpio, incrementarán esta energía en distintos periodos del 2023. Resistirnos al cambio sólo nos llevará al sufrimiento, a sentirnos agredidos y víctimas tratando de retener algo que se escapará como la arena entre los dedos, pues la fuerza de empuje evolutiva no permitirá sostener por más tiempo ciertas estructuras, “formas pensamiento”, sistemas, modelos y hábitos involutivos.

El “afuera”cae y no quedará otra que buscar la verdadera fortaleza interna que conecta con el primer rayo de voluntad poder, que es el que nos mantiene en este plano: el Sol, símbolo del Espíritu/Alma encarnado en la materia y la verdadera Esencia, Identidad o Ser Interno, como cada cual lo denomine.

Las resistencias del ego llevarán a algunas personas a la inseguridad y el miedo, volcándose en el exterior y entrando en un bucle mental en el que todos los pensamientos los devolverán al mismo punto y, extenuados por el desgaste energético que ello supone, se encontrarán ilusoriamente limitados, restringidos y encarcelados al no encontrar una “salida a sus problemas”. Recuerda que ningún conflicto encuentra solución en el mismo nivel en el que se generó y esta crisis pone de manifiesto la necesidad vital de elevar el nivel de consciencia y para ello, es fundamental volcar la mirada hacia dentro y la entrega a los planos superiores.

Lo más destacado de este proceso es la búsqueda interna, el recogimiento, ya que si miramos hacia afuera, entraremos en comparación y en hacer lo que otros hacen creyendo que si a ellos les vale, a nosotros también. ¡Y nada más lejos de la realidad! Si lo ponemos en práctica nos daremos cuenta más pronto que tarde, que lo que es válido para unos, no lo es para nosotros, de ahí la importancia de conectarnos y escuchar nuestra voz interna. Este es un proceso que requiere paciencia, humildad y fe. No se realiza de un día para otro, no es como darle a un botón de encendido o apagado (algo a lo que nos hemos habituado a través de las nuevas tecnologías que crean la sensación de lo instantáneo en todo), no es el día del tránsito astrológico, la conjunción o el eclipse, es una energía que se activa, queda disponible y se materializa o toma forma según el nivel vibratorio, la apertura o resistencia.

El 2023 viene concentrado en el movimiento de Plutón (energía transpersonal) y de los planetas sociales: Saturno y Júpiter. El trabajo de Plutón durante este año será en lo más profundo, pues lleva mucho escarbando para llegar hasta la raíz. Marzo se convierte en sí, en un mes clave, crucial, pues Plutón ingresará en Acuario y Saturno lo hará en Piscis.

El eclipse solar a 29º de Aries que tendrá lugar el 20 de abril será la antesala para prepararnos para un mes de mayo repleto de cambios y sorpresas, y de cierres, pues se estrena el día 1 con Plutón iniciando su movimineto aparentemente retrógrado en Acuario, al que seguirá el día 5 el último eclipse lunar a 15º de Escorpio del cual es regente. Días después, el 15, Mercurio cambiará su movimiento directo y el dinamismo de los eventos cobrará un ritmo vertiginoso amenizado por la magnificencia del ingreso de Júpiter en Tauro un día después.

Marzo, abril y mayo, se convierten en los meses clave de este año, en ellos se concentrarán muchos movimientos astrológicos de gran relevancia, como el cambio de signo de Saturno, que ingresará en Piscis (hasta 2026) concluyendo su tránsito por Acuario, el ingreso de Plutón, por un breve lapso, al signo de Acuario y su última detonación en Capricornio, signo que abandonará definitivamente en enero 2024, para ese momento, su promesa en 2008 será una realidad conclusa, mientras que en abril vivenciaremos el primer eclipse solar en el signo de Aries y poco después el último eclipse lunar en Escorpio el 5 de mayo, el cual acabará de dinamitar su propuesta del pasado 25 de octubre de 2022. Once días después, Júpiter pondrá, momentáneamente, su energía en el signo de Tauro, regresando a Aries en su retrogradación, para luego continuar avanzando en el signo de tierra.

Las personas Cáncer de Sol, Luna o Ascendente, irán notando como la fuerte presión que han vivido desde 2019 se va mitigando y disolviendo a medida que Plutón cierra su ciclo en Capricornio y Saturno se adentra en el signo de Piscis, desde el que desplegará un trígono a este signo. Los nativos de Leo o con Luna o Ascendente en últimos grados, también sentirán el alivio del Señor del Karma material al cambiar de signo y la alegría y optimismo de Júpiter en Aries en trígono que les dotará de una capacidad de crecimiento y evolución. Esta energía expansiva, debe aprovecharse, pues la siguiente prueba para el signo de Leo, y los restantes signos fijos (Tauro, Escorpio y Acuario en primeros grados) vendrá de la mano de Plutón en Acuario, siendo Piscis y Virgo los que pasarán por las pruebas de la energía saturnal con objeto de equilibrar los desequilibrios generados y ganar en responsabilidad y madurez; neutralidad e imparcialidad.

Saturno en Piscis promete disolver todo aquello que ya cumplió su función y erigir nuevas estructuras más afines a la vibración colectiva alcanzada, en tanto Júpiter en Tauro promueve una mayor conexión con la Tierra y los reinos, así como un sistema financiero más justo. Hay una famosa frase que dice: “pide y te será dado” que nos recuerda las bonanzas jupiterianas. Saturno ostenta una energía similar en síntesis, pero con un recorrido bien distinto, ya que la ambición de pedir cuando ya tienes, te asegura retos y desafíos para que aprendas a valorar o emplear sabiamente lo que ya te ha sido dado y, en la mayoría de los casos, ignorabas.

Mientras Júpiter a través de la confianza y la fe nos abre infinitas puertas, Saturno parece cerrarlas y dejar una única salida, la cual garantiza nuestra madurez, crecimiento y evolución de igual manera.

Las premisas más importantes para este año se basan en ser uno mismo, más allá del ego y del mundo de las formas, en sentir, pensar y obrar de forma coherente, en alinearnos con nuestra forma espiritual y en no creer que nuestra personalidad puede luchar con su propia oscuridad o la oscuridad ajena, pues cuando luchas contigo mismo, como mínimo, siempre vas a perder, de ahí la frase que precede este texto. No nos valdrán las herramientas o recursos de otros, ni sus consejos o experiencias, pues nuestra trayectoria es única y como tal, deberemos observarnos, reconocernos, aceptarnos, perdonarnos, conectarnos, escucharnos y obrar en consecuencia.

Los tránsitos de 2023 nos abren a lo trascendente, preparan a la humanidad para un gran un salto evolutivo que en unos se manifestará a través del despertar de los sentidos internos y la voz del Alma; en otros, en el comienzo del desarrollo del Cuerpo de Luz y en aquellos que se resisten a dejar atrás lo que fue y abrirse a lo nuevo, en un conflicto interno que ganará en intensidad hasta agotar sus fuerzas y volverse “locos”, pues la locura implica hacer lo mismo y esperar resultados diferentes (Einstein), algo que hace continuamente la mente concreta, que sólo analiza y deduce en función de experiencias pasadas, lo cual encadena a reproducir lo mismo una y otra vez. El cambio pasa por uno mismo y hace necesario volcar la mirada hacia el interior conectando con los niveles profundos y comenzando una purga y limpieza. Se trata de lavar nuestras vestiduras, no de limpiar nuestra imagen; de no identificarnos con cuanto es transitorio y efímero; de reconocernos como hijos de Dios/Padre/Madre, El Creador, La Fuente, pues todos tenemos el mismo origen y, por tanto, somos hermanos; de trascender el estadio mental actual a la mente superior abstracta, intuitiva… Todo dependerá del nivel evolutivo, pues en función de éste, el salto será al siguiente nivel y, para ello, seremos probados a través de la potente energía que emana del Cosmos.

Puede que nos parezca una tarea hercúlea, pero 2023 con su profunda mirada hacia dentro, nos permitirá desligarnos de la ilusión mundana y ver con claridad la realidad de la vida, poniendo a prueba nuestra Fe y preparándonos internamente para lo que viene, que no es poco…

 

Lista de eventos astrológicos 2023

18/01 Mercurio directo

22/01 Urano directo en Tauro

03/03 Plutón ingresa en Acuario

7/03 Saturno entra en Piscis

20/04 Eclipse solar 29º Aries

21/04 Mercurio retrograda

01/05 Plutón retrograda

5/05 Eclipse lunar 14º Escorpio

15/05 Mercurio directo

16/05 Júpiter ingresa en Tauro

11/06 Plutón ingresa en Capricornio

17/06 Saturno retrograda en Piscis

30/06 Neptuno retrograda en Piscis

23/07 Venus retrograda en Leo

23/08 Mercurio retrograda

29/08 Urano retrograda

04/09 Venus directo y Júpiter retrograda

15/09 Mercurio directo

11/10 Plutón directo

14/10 Eclipse solar 21º Libra

28/10 Eclipse lunar 5º de Tauro

4/11 Saturno directo

6/12 Neptuno directo

13/12 Mercurio retrograda

31/12 Júpiter directo

 

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2 thoughts to “2023”

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