
La relación con nosotros mismos marcará nuestra relación con los demás.
El eclipse de Sol en Aries implica un comienzo, ya que se trata de una Luna nueva, pero no olvidemos que la energía solar se eclipsa, lo que significa que no es algo que comprendamos o sea visible durante el periodo en que se dan los eclipses, sino a posteriori (una vez concatenados los acontecimientos y vivencias que irán mostrando los eclipses en el eje Aries/Libra hasta su finalización y cambio nodal a Virgo/Piscis), lo que nos permite tomar consciencia de nuestra sombra. Este inicio conlleva novedad y un fuerte impulso que nos empuja hacia delante, aunque no lo veamos con claridad, habrá decisiones que tomar, pasos que dar y eventos de “destino” que nos llevarán a evolucionar si soltamos la necesidad de control sobre lo que la vida nos presenta. Una pregunta clave o a tener presente es ¿Cómo te relacionas contigo mismo? ¿Cómo te relacionas con tu sombra?
Un día después, el 21 de abril, Mercurio inicia su retrogradación en el signo de Tauro hasta el 14 de mayo, este movimiento nos permitirá revaluar ciertas cuestiones relativas a nuestro sistema de valores, finanzas y “posesiones” dado el nuevo impulso energético que recibimos con este eclipse, y que también supone un final necesario para la nueva etapa. Esta potente energía afectará a nuestro Yo, manifestándose en nuestra vida en función de la Casa en la cae el grado 29 de Aries en nuestro mapa natal. (Para desvelar cómo afecta individualmente dicha energía es preciso conocer la Carta o Mapa Natal de la persona, para ello es posible solicitar una consulta para su estudio a través del formulario de contacto de esta página o enviando un email a info@dacilrodriguez.com).
Este es el primer eclipse en el signo de Aries y aún con los nodos en el eje Tauro/Escorpio. No obstante, se trata de un eclipse de gran impacto, ya que se perfecciona en el grado 29 de dicho signo, y el eclipse lunar que lo acompañará se dará en el signo de Escorpio, siendo el último en dicho signo y provocando un cierre que es casi como la Crónica de una muerte anunciada.
Como Aries abandera el nodo norte, esta energía nos propulsa hacia la búsqueda de la verdadera identidad, mientras que la energía depositada en el nodo sur en Libra nos hará afrontar los desequilibrios y desarmonías generados en nuestros vínculos y relaciones, lo que nos devuelve a Aries, pues el exterior no es más que un reflejo de nuestro interior, y sólo podemos atraer aquello que resuena con nuestra vibración. Así que lo más importante es observarnos, no juzgar, reconocer y aceptar, sólo así podremos liberarnos y transformarnos, de lo contrario los bloqueos y limitaciones que generará la resistencia egóica a esta energía, se harán evidentes y el caos tratará de llevarnos a nuestro interior para dejar de responsabilizar a otros de cuanto nos sucede.
GUARÚ





