Tauro: tierra fértil

 

Tauro es el segundo signo del Zodiaco. Es de modalidad fija y perteneciente al elemento Tierra. Dicho de otra manera, esta energía no suelta, sino que fija y mantiene, y todos tenemos a Tauro en un área de nuestro mapa natal, es ahí donde esta energía nos resulta lo más natural del mundo, es decir, de entrada, soltar (ya sea algo material o una opinión) no suele estar dentro de nuestras opciones.

La energía que se movía hacia delante sin parar en Aries, al llegar al signo de Tauro toma forma, se convierte en materia. Es en ese momento cuando percibimos estar cansados de tanto correr t comenzamos a reconocer muchas sensaciones del cuerpo, pero sin cuestionarnos nada, ya que sin conciencia, seguimos actuando de forma instintiva. Entonces, nos paramos a descansar, vemos el fruto del árbol y comemos, el agua de un río y bebemos, y calmamos el hambre, la sed… Luego nos tumbamos sobre la hierba y disfrutamos de su acolchado frescor, de la brisa, de los aromas… ¡qué placer!; ¡cuánta belleza!

La energía Tauro en estado puro nos permite conectar con la Tierra, con los árboles, plantas, flores y la vida que está impresa en ellos, en el canto de los pájaros, en el bailar de las hojas… y es eso lo que nos permite disfrutar de verdad, apreciar la belleza que emana de tan sublime armonía y equilibrio: la belleza de la vida, de la creación. Todas estas sensaciones placenteras, las recibimos a través de los sentidos: vista, oído, olfato, tacto y gusto. Y con Urano en Tauro probablemente descubramos un sexto sentido de forma oficial.

Al ser el primer signo de Tierra manifiesta una fuerte conexión con la materia, y que de entrada haya tendencia a la pereza, a ser tacaños o a la superficialidad (manifestaciones bajas), pero a medida que la persona aumenta su conciencia, empieza a identificar y reconocer su propio valor personal y se convierte en alguien que sabe apreciar lo que tiene y lo que realmente importa, por eso Tauro es el signo que rige la sensación de merecimiento, la autoestima, los valores como sistema de creencias, los recursos y la estabilidad (lo que realmente vale, lo que realmente importa, no cambia; es inmutable).

Venus es el planeta regente del signo Tauro y representa la función de apertura y receptividad, todo lo que nos llega a través de los sentidos. Venus se alinea con lo que quiere y lo atrae, por eso las personas, en la medida que aprenden a manejar la energía de Venus, resultan cada vez más atractivas y encantadoras. Ser atractivo no tiene nada que ver con el físico, es algo interno que emana de ti y atrae a otros, como un imán y ese algo está vinculado a la propia valoración y dignidad: merecimiento. No se trata de un “porque yo lo valgo” arrogante que se dice desde el ego, porque no te has atrevido aún a enfrentar tus inseguridades, se trata de autoestima real. No es desear cualquier cosa, es saber lo que realmente deseas, alinearte con tu Ser Superior o Espíritu-Alma y poner en juego los recursos y herramientas que tienes para manifestarlo.

Venus

 

 

 

 

Por eso el símbolo astrológico de Venus es un espejo, lo que atraes en tu vida está reflejando tu sensación de valor personal. No hay otro secreto, pero es que no es tan fácil operar con esta función. Reconocerte en el espejo no siempre es agradable y para darte cuenta de lo que realmente deseas tienes que abrir la caja del inconsciente, donde está todo lo reprimido ( de ahí que su opuesto complementario sea el signo de Escorpio, ya que el equilibrio se localiza en la integración del eje en sí, es decir, de ambos signos). No se trata de imaginar la casa de tus sueños, se trata de limpiar la casa que ya tienes, porque es importante y te importa y esa casa es el satuario de tu Espíritu-Alma: tu templo sagrado.

Tauro es el signo opuesto a Escorpio (signo de Plutón), es decir, son los dos extremos del mismo eje, que es el eje del valor, el potencial interno y la transmutación, donde Tauro es la superficie y Escorpio, lo subterráneo. Bella (Venus) besando a Bestia (Plutón) representa la aceptación de lo reprimido, la integración de la sombra. Tauro es la punta del iceberg, la parte de ti que muestras al exterior, y Escorpio es todo lo que escondes. No hay ningún problema con no mostrarle al mundo tus intimidades, de hecho es lo suyo, el desequilibrio se produce cuando te resistes a aceptar lo que hay en el sótano. Ahí es cuando toda la porquería sale a la superficie.

La clave del signo de Tauro radica en la capacidad para plasmar obras superiores en la vida material. Su impulso ascendente o alta vibración consiste en canalizar el poder creador hacia fines evolutivos y el impulso descendente o baja vibración implica la degeneración de la energía creativa.

Un ejemplo de ello es la famosa “hoguera de las vanidades”, una muestra de cómo la polaridad enfrenta, juzga y divide siempre ocasionando grandes pérdidas y desgracias, en este caso representada por las figuras de Savanarola y Lorenzo de Médici.

2 thoughts to “Tauro: tierra fértil”

  1. Esta explicación me hace pensar en como se han despertado intereses en mi
    Seguramente hayas imaginado que soy Tauro, pues escribo el comentario en este articulo
    Pero me llama la atención, porque desde que en 2012 vine a Ecuador se han despertado en mi varias cualidades
    Antes ya me gustaba la naturaleza, así como los animales.
    Pero es que ahora tengo una gran afición por sembrar plantas
    sobre todo plantas que valgan para alimentarnos
    Y también guardo muchas semillas
    En Getafe no podía sembrar nada en el asfalto
    Pero tuve un gato, también he tenido peces y después un perro
    pero desde que vivo aquí he tenido 3 gatos y ahora tengo 3 perros
    es como que todo se ha potenciado

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