Elena sentía una gran fascinación por esas pompas de jabón que bailaban ante sus ojos oscilando temerosas en el cielo o corriendo a favor del viento. Los colores de las transparentes esferas colmadas de brillo, la ensimismaban. Podía pasar horas y horas silbando en su pompero favorito… Pero Elena, ante tanta belleza, sólo deseaba poder atrapar una de aquellas burbujas entre sus manos. Lo…





