
“Te imagino dejando que pasen las horas… Con la vista perdida en el infinito… Solo por curiosidad, qué hace el tiempo con uno, cuando uno no hace nada con el tiempo”.
Podrías esforzarte, evolucionar; elegir.
Quien nada tiene, nada pierde, aunque hoy no, mejor otro día.
Pero si ayer no termina nunca, nunca llegará otro día.
Puede que, en algún momento, el miedo ahogue y limite tanto que la única salida posible sea VIVIR.
O suceda ese algo que tanto deseas y al mismo tiempo, temes.
Y llegará el tsunami, la tormenta, el seísmo o el huracán…
Habrás tenido suerte, la vida habrá hecho por ti lo que tú no has sido capaz de hacer.
Faltó tan poco para que todo eso no pasase nunca… Faltó tan poco para que no fuera una realidad.
*Imagen Merzouga, Erg Chebbi.
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