Nahia Sharp en ¡Una vida, por favor!

 

Dos años y más de cuatrocientos mil caracteres me unieron a Nahia Sharp. Una mujer a la que perturba la continua desgracia que viste este mundo y cuanto sus ojos no ven, pero sienten, hasta el punto de elevar sus cuestiones a un escapismo vital. Contestar “quién es” se convierte en un verdadero Vietnam existencial para ella, pues su vida la abandona a través de un pósit y claro, a Nahia eso no le sienta demasiado bien, sobre todo cuando recibe una citación para comparecer ante el Ministerio de la Vida.

No ha sido sencillo lidiar con semejante trama, ni con una protagonista tan compleja. Tampoco las analepsis que trasladan al lector a otro tiempo, incluso a otro espacio alternando las voces narrativas. Pero sí ha resultado sumamente enriquecedor y fascinante llevar a la realidad una historia tan pintoresca e hilvanarla hasta convertir a Nahia Sharp en una mujer que se transforma con zozobra sobre sus propias ruinas. No obstante, la evolución no es lo único que late en las líneas de esta novela y cuya gama cromática colorean hilarantes personajes como Daniel H. Márquez, Thor o Emmanuel, dotando de frescura e ilusión una vida que, desde luego, merece ser vivida.

Nahia Sharp es un ser humano cargado de miedo. Miedo a lo desconocido, a lo que siente y no puede ver, a ese par de ojos que parecen vigilarla cada noche, miedo al rechazo, a la incomprensión, al abandono….; al amor. Pero, sobre todo, miedo a su propia grandeza. Su estancia en ese misterioso lugar llamado Allí, le brinda la oportunidad de derribar los jocosos muros del miedo, de abrir su mente, de adquirir una nueva perspectiva, de reconciliarse con su niña interior; de soñar…

Para mí, Nahia Sharp es, sin duda, un inefable laberinto, oscuro y, tal vez, tenebroso. Sin embargo, quien no tenga miedo de su sombra, encontrará taludes de rosas de infinita belleza y, con suerte, un vasto jardín.

Estoy sentada justo en ese tramo del muro en el que hay una inclinación y puedo descansar la espalda mientras leo. Sostengo la última novela de uno de mis escritores favoritos, que poco o nada tiene que ver con las anteriores. Pero no puedo con él, no con el escritor, siempre me ha caído bien, sino con lo que me cuenta. “Este libro no es para mí”, pienso. Pienso otras cosas también, pues mi pasatiempo favorito consiste en analizar datos ridículos y sacar conclusiones de la nada. Profundizo en por qué lo escogí, en qué captó mi atención y en si será como esos libros que “tienen su momento”; a veces pasa con los libros. Y con las personas.

Me peleo con el texto durante veintiocho páginas más. Normalmente navego entre sus letras abstrayéndome de la muchedumbre. No obstante, esta vez no resulta plausible y las veintiocho páginas parecen un ciclo lunar.

Renuncio a la lectura: no es el momento. Encendería un cigarrillo y contemplaría el mar. Pero ya no fumo, así que tampoco llevo tabaco, ni mechero, ni ganas. Y la imaginación, con sus mentiras tan necesarias y honestas, prefiere anudar los hilos sueltos de una realidad fragmentada y caótica en el ajetreo de sus olas.

Como la memoria es un perro al que le tiras un hueso y te trae cualquier cosa, me acuerdo de cuanto no tendría que acordarme. Y el mar comienza a escupir su espuma con una clara visión…

Así surge su protagonista; fruto del mar, de las olas, de la espuma…; de un inconsciente colectivo que con el esquivo encanto que solo la emoción expresa en su fertilidad, activa viejas heridas, anhelos y frustraciones de una infancia lejana, regalando las aguas del Edén a una tierra baldía.

 

La mayoría de las cosas ni siquiera se imaginan y, por mucho que se avance tratando de atisbar el final, es imposible hacerlo sin pasar por todas las páginas. Los momentos en los que alguien entra en tu vida, cuando algo se da o no se da. Por qué no, por qué sí, por qué ahora, por qué nunca.

Y tras un claro titubeo, esta alocada pelirroja sale a escena implorando ¡Una vida, por favor!.

 

*Imagenes: Nahia Sharp, óleo sobre lienzo, por Alba Rodríguez (un hermoso regalo directo al corazón).

¡Una vida, por favor! está disponible en todas las librerías de España y viaja a cualquier parte del mundo a través de http://www.agapea.com

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