Dácil Rodríguez escritora avión lectura viajar

Rosh Hashaná

Dácil Rodríguez escritora avión lectura viajar

 

Septiembre huele a libros nuevos, a playas casi desiertas, a manos que despiden y abrazos que reciben mirando a espaldas morenas y a piernas que muestran su desnudez.

Septiembre corre de un sitio a otro para volver al orden, a las rutinas, a todo aquello de lo que me aburro pronto, pero que me resulta imprescindible para vivir bien.

Es la extraña sensación que me conquista en ese mágico lugar del que no sé cómo irme, o quedarme… que sabe a soñar despierto, a sorpresas; a toda esa gente que existe, que está ahí, en algún lugar del mundo, viajando, llegando…

Siempre oculta en sus pliegues un propósito que descubro al final del verano o lo que quedó a medias con la interrupción de algún viaje; las mismas dudas sobre lo que seguirá siendo el mismo rompecabezas.

Septiembre sabe a las preguntas del septiembre pasado. Nos mira y nos encuentra esperando a que cambie algo. A que el valor sea de otro… Pero septiembre no cambiará nada sin cuarentena. No conozco otra forma de avanzar y desde luego, ninguna otra manera de hacer de este final, un comienzo.

 

Imagen, En el aire.