Intención luna nueva en Tauro

Luna nueva en Tauro II; nuevos valores

Esta Luna Nueva (oportunidad) es una de las más importantes, aunque todas lo son, pero esta coincide con la entrada del pintoresco Urano en el signo de Tauro, tres horas después de producirse el novilunio, algo que no se dibuja en el cielo desde 1934, y así Tauro, Gaia, alza su voz, pues es su fértil tierra donde esta fase lunar anida para desplegar un nuevo ciclo, y la que vestirá Urano en los próximos años.

La horticultura lunar nos indica que para sembrar algo que crece en el interior de la tierra, debemos hacerlo en la fase de Luna Nueva, y que para sembrar algo que crece hacia el exterior, por encima de la tierra, debemos emplear el Cuarto Creciente. Y este hecho ya nos dice bastante de cómo funciona la Luna y de su influencia.

En la Luna Nueva sembramos la intención en nuestro interior para que germine y dé frutos. Cultivar la intención es lo más importante. Sabemos que Urano rompe, que es impredecible, que da un giro de 180º a cuanto toca. No obstante, la energía uraniana se siente. Sentimos cuando algo requiere evolución, progreso. Incluso podemos tener certezas y visiones que nos atraviesan repentinamente como un rayo láser. Pese a ello, podemos optar por el autoengaño y derivar responsabilidades, obviando que somos creadores de nuestra propia realidad. La inconsciencia puede traer igualmente algo totalmente diferente, sorpresivo, “no conocido”. Es como si plantáramos una semilla sin conocer el  árbol del que proviene y por ende, qué fruto nos dará. Es un riesgo, sí. Lo nuevo siempre lo es. Pero al ser conscientes somos nosotros quienes damos una dirección a la energía y no la energía la que nos “direcciona” a nosotros. Una excelente oportunidad para crear una nueva estabilidad, seguridad y validación interna, para reinventar nuestro sistema de valores y fijar nuevas bases que hagan crecer el talento en un movimiento contradictorio que alza sus ramas desde la raíz.

 

“(…) Era consciente de ser como un árbol, al que debía podar algunas ramas para que pudiera dar nuevos frutos. En un principio, puede ocasionar cierta tristeza arrancar ramas aparentemente sanas, pero hay que desprenderse de lo viejo para que surja lo nuevo.

A veces, necesitamos rozar la muerte para apreciar la vida, perdernos para encontrarnos, temer para amar”.

De la novela, ¿Dónde está el hombre de mi vida?, Editorial Círculo Rojo, 2013.

 

La intención se dirige hacia lo nuevo, a la creatividad, puede que aún no sepamos de qué se trata exactamente, pero sentimos que se abre un nuevo ciclo y que emocionalmente requerimos un salto, lo cual, dependiendo del temperamento lunar y la energía base de cada Carta Natal, así como de los aspectos que se desplieguen, nos conferirá cierta sensación de inseguridad, inestabilidad, ansiedad, angustia… o nos motivará, estimulará e impulsará. Lo ideal, siempre, es el equilibrio. Y el novilunio nos regala un periodo de seis meses en los que ponernos “manos a la obra”: trabajar la confianza y seguridad interna, los propios recursos y talentos, pautas alimenticias y nutricionales más sanas, saludables, para crear hábitos que verdaderamente constituyan la base de nuestro refugio lunar cubriendo nuestras necesidades básicas de cuidado, protección, nutrición, afecto y bienestar.

La Luna Llena en Escorpio iluminó aquello que nos mantenía anclados en el sufrimiento, apegados al dolor, invitándonos a transformarlo en fortaleza y a hacer uso del poder personal. Ahora, la Luna Nueva, nos brinda la posibilidad de sembrar a través de la intención, una semilla de la que tendremos que responsabilizarnos, que deberemos abonar para que germine, invertiendo tiempo y energía en su cuidado para asegurar su crecimiento durante los próximos seis meses y que su fruto sea, sin duda, un exquisito manjar para los cinco sentidos taurinos, que jamás se habrán deleitado con algo similar.

No es lo mismo irte de un lugar donde ya no quieres estar a que te inviten a irte de un lugar en el que no quieres estar, y este matiz tiene mucho que ver con la valoración interna, con cubrir o no nuestras necesidades, con lo que nos permitimos y lo que no, pero también con el poder personal cuando lo proyectamos en los demás (te ofenden porque te ofendes) y con la sensación de humillación o represión. Y precisamente la represión, el hambre y la humillación son los grandes activadores de la rebeldía, de las revoluciones históricas.

Mientras que la Luna en Tauro (lugar de exaltación) no se priva de nada y tiende a almacenar alimento y víveres para que ni una guerra le impida seguir disfrutando del mundo con sus cinco sentidos, la Luna en Acuario (si no se ha integrado y desarmado el mecanismo lunar a fin de crear un refugio lunar constructivo) está hambrienta, se siente desnutrida, falta de alimento emocional, almacenando lo justo y necesario para su supervivencia. Y ese es el guión natural de Urano, un personaje excéntrico, radical, vagabundo, solitario, errante, que aparece y desaparece de forma repentina para imponer caos y poner orden, porque al orden le sigue el caos, y viceversa. Es la calma abrupta en medio de la tempestad o la repentina tormenta que se desata bajo el sol de agosto. Una arquetipo que porta el sentimiento de traición de un ser querido, pues es castrado por su propio hijo, Saturno, que actúa en nombre de su madre, Gaia. En la mitología, Urano también se enfrenta a la autoridad de Júpiter al liberar el conocimiento, que se reservaba exclusivamente a los dioses, siendo finalmente castigado en el Monte Cáucaso al robar el fuego divino del Templo de los dioses para entregárselo a la humanidad. De alguna forma, la mitología nos muestra el precio a pagar por la revelación, el conocimiento y la iluminación, por acercarnos a la divinidad. Sin embargo, pese a aspirar a ese “más y mejor”, la energía urania también es errática, y si volvemos la vista atrás, la historia mundial, e incluso la propia historia personal o familiar, nos enseña que existen otras formas, más equilibradas y armónicas, de llevar a cabo los cambios. Otorgarle a este personaje un guión tan cauto y precavido como es Tauro, podría hacer que la brusquedad uraniana se atempere, aunque su naturaleza siga siendo la de interrumpir, cambiar y romper con cuanto “reprima”, frene, limite o impida el crecimiento. Y precisamente es en la incertidumbre donde surge la certidumbre; donde nace la creatividad. En un territorio como el de Tauro, en el que imperan los sentidos, las sensaciones, (porque sentir lleva tiempo, de ahí su lentitud), en el que todo el material necesario está almacenado en potencia para desplegar la vida, la tierra fértil, Urano puede requerir un poco más de tiempo, pues el guión, siempre, condicionará al personaje, pero desde luego, ese más y mejor dinamitará con su particular salto evolutivo.

Un día después del novilunio, Marte, el estímulo convertido en acción, entrará en el signo de Acuario avanzando hasta alcanzar el punto de sombra. Esto significa que los grados matemáticos que recorre volverán a ser transitados en su movimiento retrógrado (un efecto óptico) el 26 de junio, y una vez más, al iniciar el movimiento directo. De manera que todos los asuntos que emprendamos serán revisados y cuestionados. Cuando Marte retrograda el estímulo, el margen de acción y el impulso, disminuyen, su energía se adormece exteriormente llevándonos a una interiorización. Pero eso dependerá mucho de Marte natal, pues si Marte está en conjunción al Sol difícilmente no encontrará salida a la acción. Tener en cuenta su retrogradación en nuestros propósitos e intenciones es fundamental para poder planificarlos en cuanto emprendamos ahora.

El novilunio abre un periodo de dos semanas para decidirnos y apostar por el cambio mediante una gran revelación. Sopesa las oportunidades que surgirán teniendo presentes las consecuencias a medio y largo plazo.

Todo cambia, nosotros cambiamos, el entorno cambia, el colectivo cambia; el mundo cambia, y la sensación de premura y urgencia aumenta. Sin embargo, Tauro nos recuerda que las prisas son malas consejeras y que más vale ir paso a paso, poco a poco, de menos a más, apaciguando a Urano y engatusando a Saturno a través de la seductora Venus. Y no podrá ser de otro modo, pues cada aspecto que despliegue Urano en su tránsito será algo totalmente nuevo para nosotros, por eso es tan importante tener claro lo que queremos y lo que no, dónde nos vemos de cara a futuro. Intenciona, visualiza, el poder de crear tu realidad es solo tuyo.

¡Feliz Novilunio a todos!

 

 

 

 

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