a por el cambio

Luna nueva en Aries; a por el cambio

Cada Luna nueva nos presenta una oportunidad para iniciar sembrando una intención. Y en este caso, la oportunidad está relacionada precisamente con los inicios, el liderazgo, la acción y el Yo, pero sobre todo con no repetir patrones o alinearnos con el propósito vital. El emprendedor y dinámico signo de Aries inicia con el ímpetu preciso. Podemos tacharlo de temerario e imprudente, pero si algo no le falla a este signo es la querida intuición que acompaña al fuego y al darle ese guión a la Luna, nos referimos a inicios a nivel emocional y acciones relativas a ello. Todas las lunas nuevas inician un ciclo de seis meses cuyo clímax se alcanza cuando se produce la Luna llena, en este caso el 24 de septiembre, y cuyas máximas expresiones se dan durante las siguientes cuatro semanas. Este novilunio tiene varias connotaciones importantes: Urano ha alcanzado los últimos grados del signo dando los correspondientes coletazos antes de abandonarlo y Quirón, el “Sanador herido”, tras su largo tránsito en las aguas de Piscis, ingresará en Aries. Así mismo, el 15 de abril, Mercurio, iniciará su movimiento directo activando esa especie de “clic” que siempre nos regala destrabando alguna indecisión mental o asunto que nos traía “de cabeza”esclareciendo situaciones pasadas relativas a relaciones, al modo de relacionarnos e incluso a patrones y conductas. A partir de ahora, empezamos a recibir información sobre los procesos estancados, dándose las conversaciones, aclaraciones y decisiones pertinentes.

Esta lunación también marca el meridiano de la Luna nueva en Capricornio, pues ya vivimos el Cuarto Menguante, por lo que es un momento excelente para evaluar el propósito de dicha lunación, ya que existe información suficiente para poder realizar los ajustes necesarios del proceso.

Si desde hace tiempo te ronda en la cabeza eso de iniciar algo o de un cambio; ahora es el momento. Urano, en breve, abandonará el signo de Aries para llamar a la puerta taurina y cerrar con un sonoro portazo su estancia en Aries (aunque en su movimiento retrógrado volverá de nuevo a Aries en noviembre hasta el mes de marzo de 2019). Estos cambios o inicios pueden ser sorpresivos e inesperados para los demás y para quienes durante su tránsito por el fuego ariano han estado un poco aletargados y mostrando cierta reticencia a las propuestas uranias de evolución, cambio y avance, pero para quienes han ido tomando consciencia: suponen la acción esperada, aquello que rondaba en sus cabecitas y que poco a poco han ido elaborando realizando pequeñas apuestas. Y ahora llega la apuesta final: la guinda del cambio. (Se recomienda la lectura de Más allá de los límites de Saturno y de Tránsitos de Saturno: observando a Urano y a Júpiter, ya que en los mencionados artículos se analizan los síntomas o señales de cambios reprimidos y cómo se manifiestan Las Furias, así como el nacimiento de Venus y el modo de encauzar los cambios en equilibrio y armonía). Internamente, esos cambios han estado latiendo ruidosamente, de manera que para ti no serán sorprendentes, pero sí para tu entorno una vez se exterioricen conectando eventos de los pasados eclipses en el eje Leo/Acuario.

Hay que tener presente los aspectos latentes en el cielo, y es que no solo Urano, en grado crítico, cobra especial relevancia, sino Plutón (se recomienda la lectura del artículo Plutón; entre luces y sombras), a punto de retrogradar junto a Saturno en el signo de Capricornio, pero ese es el siguiente capítulo.

¡Feliz novilunio!

Para desvelar cómo afecta individualmente la energía de los tránsitos y lunaciones a una persona, es preciso conocer su Carta o Mapa Natal, para ello puedes solicitar una cita presencial o vía Skype con un astrólogo a través del formulario de contacto o enviando un email a info@dacilrodriguez.com

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