La ilusión del ego

 

Tomarse lo que acontence a título personal forma parte de la ilusión de identidad del ego. Generalmente, la mayoría cree o considera que el ego se compone de actitudes relativas a la soberbia o el orgullo, cuando el ego se compone, en realidad, del cuerpo físico-etérico, el cuerpo emocional y el cuerpo mental. Esto quiere decir que no somos meramente un cuerpo físico, no encarnamos ni tomamos forma para disfrutar de los placeres de la carne, de los cinco sentidos y buscar esa satisfacción tan efímera. Nuestro Espítu/Alma, Eterna Esencia, Yo Supremo y Yo Superior, como cada cual lo denomine, encarna con un fin y un propósito evolutivo que dista de permanecer dormido en la capa superficial de la apariencia. El cuerpo físico-etérico es una herramienta para actuar en el plano de la materia, no el origen ni el fin. Tiene una utilidad para nuestro Ser Superior, para sanar el Alma herida en encarnaciones previas, equilibrar los desequilibrios creados (Karma), servir a los reinos (Reino humano, animal, vegetal y mineral) y expandir el nivel de consciencia (energía crística). El cuerpo emocional, al igual que el mental, es un compendio de todo aquello que requerimos trascender, entregar a la energía superior para que sea transmutado, transformado, sublimado, purificado y sirva a nuestro Espíritu/Alma. No somos tampoco un cuerpo emocional con su sentimentalismo de apegos, necesidades, dependencias, manipulaciones y un largo etcétera; ni un cuerpo mental que solo puede entender y pensar en todo aquello que ya ha experimentado y vivenciado, manteniéndonos prisioneros en el mismo ciclo de repeticiones. La energía de estos tres cuerpos, comúnmente, suele estar en desequilibrio: se piensa de una forma, se siente de otra y se actúa de una totalmente opuesta.

Cuando existe incoherencia, existe desequilibrio. Cuando existe desequilibrio, no hay cabida para la Paz.

Ningún conflicto encuentra solución en el mismo nivel en el que se generó, por ende, estas impurezas e imperfecciones deben ser entregadas al Espíritu/Alma o Eterna Esencia para que sean transmutadas. Dicho acto supone la renuncia a la identificación con el ego, con dichos cuerpos, y el comienzo de un camino de purificación a través de la oración, la meditación, la coherencia, el recogimiento y la interiorización para escuchar la voz interna de la Intuición: la Inteligencia Superior del Todo.

Veámoslo con ejemplos. Muchas Almas enroscadas en el ego se preguntan:

¿Por qué me ha mentido? ¿Por qué me ha abandonado?; ¿por qué me vinculo con personas tóxicas?, ¿por qué me fue infiel?, ¿por qué me tratan tan mal?

En el caso de la mentira, quien engaña a otros se engaña a sí mismo, pero lo que hagan, digan, piensen o sientan los demás ni es responsabilidad nuestra, ni es de nuestro interés, pues cada Alma tiene su camino, su historia. Cuando alguien te miente, deberías reeplantearte y reflexionar en tu caracter, en tu ego, que intimida al otro a que te diga solo aquello que quieres o estás dispuesto a escuchar, no lo que es en realidad, pues tú mismo te engañas y no eres honesto contigo mismo; no eres capaz de aceptar. En el caso del abandono, nadie puede abarndonarte, porque sencillamente no te pertenece ni es de tu propiedad, si sientes que alguien te ha abandonado, interioriza y profundiza en esta emoción de abandono y desolación, pues en el fondo quien se ha abandonado, quien no se ve ni se escucha eres tú al no reformar, cuidar y cultivar la relación más importante; la que mantienes con tu Espíritu/Alma y los niveles superiores de Consciencia.

Las personas tóxicas no existen, sencillamente atraes a tu vida lo que niegas ver dentro de ti y en este caso sería conveniente reconocer tu lado oscuro o tu sombra, el cual proyectas en los demás. Ese es el primer paso para llevar luz a la oscuridad y transformarte. La infidelidad muestra la traición hacia ti mismo, para que te seas leal, fiel, honesto y sincero, para que te des cuenta de que en realidad, no te amas. Y como último ejemplo tenemos el maltrato, que nos refleja el propio maltrato emocional, mental y físico, que nos ocasionamos cuando pensamos de forma destructiva, nos apegamos al dolor, no nos nutrimos sino que engullimos o nos alimentamos de una forma densa (a cualquier nivel).

El ego se lo toma todo de forma personal, porque te obliga a identificarte con él. Nada es ni sucede, se crea o se da directa o indirectamente en contra de ti, sino a tu favor, en pro de tu despertar, toma de consciencia; evolución. Es tu vibración, nivel de frecuencia, el que atrae a los seres, crea y genera los sucesos y acontecimientos desde tu Espíritu/Alma y niveles de Consciencia Superiores que necesitas.

Las personas que se identifican con su ego, hablan constantemente de su vida personal y tienen una gran necesidad de recoconocimiento, pues han olvidado su verdadera identidad y el propósito para el cual han tomado forma buscando continua y desesperadamente  ser aceptados, aprobados, alabados, admirados… y cuando obtienen este reconocimiento externo se inflan y enardecen conduciéndolos a un estado temporal y transitorio de soberbia disfrazada de “alegría y tranquilidad”. El ego se nutre de exaltaciones de grandeza humana (física, material, emocional y mental) y humillaciones y en su balanza polarizada, como en toda dualidad, si te vas mucho al este, apareces por el oeste. Por ello, tras alcanzar la alabanza o aprobación más alta, vendrá la energía que trate de equilibrar dicho desbalance y la caída es álgida y dolorosa. Este ciclo que nunca acaba hasta que no se eleva, genera sufrimiento, frustración y puede desencadenar en una depresión y/o en estados de ira, rencor, venganza y agresividad.

Obsévate, cuestiónate desde que lugar haces, dices, piensas, sientes. Es tu corazón quién habla, o no se lo permites identificándote con emociones, creencias y tu forma física. Haces lo que haces, dices lo que dices o muestras lo que muestras para obtener reconocimiento, que los demás de alaben, presten atención, te escuchen, captes su atención o te tengan presente, para no sentirte culpable, para que tu mente no te machaque… Si es así, es tu ego el que tiene el control de tu existencia, en la que sobrevives, pero no vives, eres esclavo y presa de la propia identificación con tu “yo” y no tienes libertad de Ser.

Un Ser Consciente es humilde, y el ego no conoce, ni quiere, ni desea, ni tolera la humildad, considerándola un signo de debilidad o derrota, pues la humildad rompe con la ilusión del ego de tener el control hasta de su propia vida y muerte.

Cuando se busca reconocimiento y no se obtiene, la persona se enoja y te excluye de su vida, pues vive desde su ego. Cuando no es así, nada cambia, no hay emociones que tomen el control ni carencia ni necesidad, el Alma es libre de Ser, está centrada en su Esencia y sencillamente, fluye con lo que Es.

Identificarnos con cualquiera de los cuerpos inferiores, más densos y pesados (Cuerpo físico-etérico, cuerpo emocional y mental) nos encierra y aprisiona en el ego, también genera adicciones que se encargan de evadirnos de la realidad, verdad, de la conexión con nuestro verdadero Ser, del cambio y transformación focalizando toda la energía de tales cuerpos en la satisfacción inmediata y efímera de necesidades ególatras (ya sean físicas, emocionales o mentales).

Juzgar cuanto acontece como bueno o malo desde nuestra óptica, es hacerlo desde nuestro ego, pues la ilusión ególatra es así; tiene una perspectiva tan limitada que lo reduce todo a lo que “me causa dolor, es malo, no me gusta, no me interesa, no me conviene”. Esta limitación de perspectiva genera conflicto, puesto que lo que es bueno para mí, no lo es para mi hermano, mi vecino, mi pareja, mi amigo, y a otro nivel no lo es para una familia, una comunidad, un colectivo; para la humanidad, y a un nivel mayor, no lo es para el planeta Tierra, e incluso para el Universo o el Cosmos. Estos son los distintos niveles de Consciencia, pasamos de una Consciencia individual a una colectiva o grupal, luego a una Consciencia Planetaria y posteriormente a una Consciencia Cósmica.

2 comentarios en “La ilusión del ego

  1. Querida Dácil!
    Gracias x todos tus grandes aportes de sabiduría, que expresas aquí sobre x qué estamos aquí , y como tratar de equilibrar el ego.Te conocí hoy en tu entrevista del nuevo tiempo….
    Resuene con todas esas grandes verdades q estás explicando….y nos ayuda a conectarnos con uno mismo para encontrar la paz en la Tierra.

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