Integración eje Tauro/Escorpio: valoración y poder personal

 

Valoración y poder personal: integración eje Tauro/Escorpio

 

Tauro representa la valoración, el talento y la autoestima, así como la generación de recursos económicos y la sensación de seguridad y estabilidad a través de lo que “tenemos”, es decir, nos es innato. Del mismo modo, en su baja vibración representa lo que necesitamos, demandamos, la carencia, inseguridad e inestabilidad, lo que “tenemos” a nivel material, así como la posesividad y los celos: “esto es mío”.

Escorpio expresa el caudal energético interno que no es visto, lo que bulle en nuestro interior, pero permanece oculto, la sexualidad, la exclusividad, aquello que se comparte a un nivel profundo e íntimo y los recursos que compartimos en las asociaciones. En su baja polaridad expresa lo que el otro posee, lo que es de otros, la envidia, las traiciones, la venganza, los juegos y luchas de poder, las manipulaciones, el sometimiento y el dominio de otros, que no es más que la propia sombra que es negada y proyectada en aquellos con los que intimamos.

La integración de ambos signos implica el respeto y la valoración personal, así como el respeto y valoración del otro. Una persona valora a otra en la medida en que ésta tiene control y dominio de sí misma. El autodominio no implica no sentir, suprimir las emociones, rechazarlas o bloquearlas, es hacerse consciente de dichas emociones, de lo que sentimos y nos lleva a actuar de determinada manera y lo que yace bajo su manifestación.

Tauro nos permite conectar a través de los cinco sentidos, del cuerpo. Escuchar al cuerpo y lo que éste nos expresa mediante las emociones implica habitarnos, sentirnos, y escuchar lo que nos indica. De igual modo que el tacto de un determinado tejido puede resultarnos acogedor y agradable, existen otros que nos resultan molestos, incómodos y nos provocan una sensación de malestar.

Venus, regente de Tauro, y también de Libra, nos ayuda a definir lo que nos gusta y lo que no, lo que nos es grato, nos proporciona bienestar o satisfacción tanto a través de nuestros cinco sentidos como de nuestros vínculos. Darnos lo que necesitamos es sinónimo de amor propio, de autoestima y valoración sin esperar que lo haga otro, sin demandarlo al exterior, de esta forma, al estar llenos y rebosantes de lo que requerimos podemos compartir con un otro. Pero Venus también representa el capricho, la satisfacción inmediata que se basa en necesidades superfluas del ego que no nos colman, pues apenas duran un instante generando una mayor sensación de vacío y necesidad (provocando una sensación de hambre voraz de tipo emocional, física, intelectual, sexual…, pues se ha convertido en una necesidad que no sabemos cubrir por nosotros mismos pasando a la polaridad contraria de Escorpio: el otro, lo negado o reprimido). Cuando cubrimos nuestras necesidades se genera bienestar, equilibrio, armonía y plenitud interna y en nuestros vínculos.

El autocontrol y autodominio implica no dejarnos llevar por la emoción del momento, por provocaciones o porque alguien pretenda afectar nuestro ego o dañar nuestra imagen, ya que nuestro valor y dignidad es algo inalterable, no depende de la visión del otro, sino de la que tenemos sobre nosostros mismos. El autocontrol implica pensar antes de actuar, parar u obrar desde el respeto y el valor que nos concedemos al elegir no alimentar emociones que nos dañan a un nivel mental, psicológico e incluso físico. Se trata de elecciones. Elegir que la emoción domine y controle o seas tú quien verdaderamente tiene el control y el poder.

Los celos son un claro ejemplo de la pérdida de control y poder personal. Si alguien no contesta a tus mensajes y comienzas a escribir de una forma frenética e insistente, has perdido el control y se lo has cedido al otro, ya que el hecho de que te conteste, de que te manifieste que está al otro lado, se convierte en una prioridad, manifestando tu incapacidad para sostener tu sensación de soledad y vacío buscando agua en lugar de cavar un pozo para obtenerla. Es el otro quien tiene el control y tú estás a la espectativa, careces de control y dominio de la situación, has puesto tu propio dominio en sus manos y ese otro que ni te valora ni te respeta, comenzará a desvalorizarte cada vez más, pues tú mismo lo haces. Este es el momento de hacerte las siguientes preguntas:

-¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?

-¿Hasta dónde estás dispuesto a aguantar?

-¿Cuánto vas a dar sin recibir, sin que exista reciprocidad?

Se trata de renunciar conscientemente al drama que montan las emociones cuando les permites tomar las riendas. Si comienzas a competir con otra persona por la atención de alguien, cuando te quieres presentar como la mejor opción denigrando a otro para demostrar algo a alguien o percibes a otro como una amenaza ya sea a un nivel inconsciente o no, empiezas a menospreciarte, a perder tu valor y dignidad naturales e inmediatamente te rebajas ante sus ojos.

El autodominio es sinónimo de atracción, ya que una persona con dominio de sí misma cuida no solo su cuerpo (el recipiente de su alma y su vehículo vital) sino las emociones a las que les concede atención, los pensamientos que alimenta y a lo que se conecta en todos los sentidos. Comer de forma saludable, trabajar en sus sueños e interes por encima de la pereza, le puede gustar muchísimo alguien, pero si esa persona no le da la atención y respeto que merece no se va a quedar ahí esperando a que la valore o preste atención, pues si no surge de forma natural, entiende que no está en su mano, pues también cuenta con la libertad de elegir.

Una persona con autocontrol y dominio de sí misma sabe que nadie la va a valorar y respetar si ella misma no se ama y respeta, si no sabe poner límites sanos.

Es importante salir del rol que uno mismo se impone en sus relaciones, y dejar de dar en exceso con la esperanza de ser valorado, puesto ello implica que otro tenga el control y el poder. La raíz del problema siempre será el mismo, pues dejas de ser le cocreador de tu realidad al permitir que la necesidad de aprobación del otro, de atención domine tu día a día, en lugar de prestarte a ti mismo la atención que requieres. El autodominio se traduce en felicidad, en bienestar a largo plazo y te hace brillar porque tienes una relación sana contigo mismo, tienes consciencia de poder, de lograr lo que te propones. La felicidad es lo que atrae a las personas, todo lo que hacemos es en pro de obtener bienestar y ser felicices. Si te conectas a ello, transmites esa energía que emana de ti y te conviertes una persona magnetica.

La satisfacción inmediata o efímera no genera estabilidad ni seguridad, al contrario, se está en dependencia continua de que otro y otros; el exterior, nos reafirmen, presten atención o validen. Esto nos pone automaticamente en una situación de necesidad, pero también de carencia. Si no valoramos nuestro trabajo, ¿quién lo va a hacer?. Si no valoramos nuestro cuerpo, ¿Quién lo va a hacer?. Si no valoramos nuestros sentimientos, ¿quién lo va a hacer?. Si no apreciamos nuestra energía, la respetamos y cuidamos, ¿quién lo hará?

 

Integrando la polaridad Tauro/Escorpio

 

Valora lo que haces, valórate a ti mismo y verás el resultado en el exterior que implica que otros te valoren y respeten. Es importante no dar valor a lo que no lo tiene, canalizando la energía y concentrándola en aquello que realmente depende de nosotros y no de otros, pero que sí podemos compartir.

Que otros confíen en ti implica que has trabajado tu propia confianza, que otros mantengan vínculos exclusivos y seguros implica que tú mismo te das la seguridad y exclusividad que mereces.

No generar codependencias, dando más de lo que debo para que otros me valoren o me presten atención.

Restar significado y expectativa al conocer a alguien. Desprenderse de la programación que dicta el temor a ser lastimados, heridos, abandonados… “No le voy a gustar”, etc. Este tipo de pensamientos autómaticos desvalorizan y otorgan el poder a la otra persona. Nadie puede hacerte daño si no le otrogas previamente el poder de hacerlo. Desapegarnos de las ideas preconcebidas manteniendo la incertidumbre de lo que nos va a proporner la vida, qué rol va a ocupar esa persona, ese proyecto, etc.

Enamorarse de la incertidumbre: esto implica estar en el momento presente y asumir riesgos sin los condicionamientos del pasado ni del futuro. Esto implica soltar el control (piensa en mí, habla con otros de mí…). Cuando queremos controlar algo es ese algo lo que nos controla a nosotros. Si esto es así, es necesario poner distancia para replantearnos hacia dónde y cómo estamos canalizando nuestra energía y centrar el foco de atención en algo realmente productivo y constructivo para nosotros, ya que tales pensamientos y emociones generan a nivel inconsciente que manifestemos una realidad que case con ellos. Cuando nos enamoramos de la incertidumbre, no manipulamos las acciones, la energía no está focalizada en ganar la atención de otros, ser aprobados, queridos, valorados, sino en la emoción que trae la experiencia en sí, no existe presión sobre el otro ni sobre ti mismo, permitiendo que fluya sin limitar al universo y a ti mismo a que pase una cosa en concreto liberándote de la ansiedad abriendote a la posibilidad de dejarte sorprender abriéndote a multiples posibilidades y no a una sola: que sea esa persona. esto permite vivir en el presente, estar conectado a tu esencia, vivaz, lleno de energía, de alegría, curiosidad, plenitud.

No existe lo bueno o lo malo, somos nosotros quienes le otorgamos ese calificativo.

Trabajar los traumas. Existe algún trauma: si necesitas hacer un plan o estrategia para cualquier cosa y tener controlada la situación, si pasan cosas inesperadas y te frustras y te sientes vulnerable si se salen del orden dado. Resistencia a los cambios positivos, cuando una oportunidad se presenta crees que no puede ser tan buena, dudas y consideras que no lo mereces sientes verguenza o culpabilidad ante elogios, esto también habla de cosas aún no resueltas. Cuando te repites que no mereces ser feliz, y crees que nada bueno te suceda. Miedo irracional a fallar, cuanto todo tienes que analizarlo con paralisis por análisis, llenándote de dudas de tu propia capacidad y logrando que tu perfeccionismo te haga entrar en estado de estancamiento creyendo que no das la talla y es mejor no intentarlo. Miedo al éxito, a la propia grandeza, una vez conseguido el logro qué vas a hacer, no vas a ser capaz de sostenerlo, de mantenerlo prefiriendo no tenerlo a perderlo (trauma relacionado con el abandono). No estar en el momento presente, pensar en lo próximo que vas a hacer, hacer todo en automático y lo que haces lo haces por inercia, porque tu mente no está en ese momento, disfrutándolo, quedarte en blanco, desconectar de conversaciones, no recordar lo que hiciste durante el día, no ser capaz de salir del estado emocional de un disgusto o discusión pese a que hayan pasado otras cosas a lo largo del día. Te cuesta pedir ayuda, expresar lo que te molesta, no eres transparente ni te abres por miedo a ser juzgado o considerado débil, incapacidad a mostrar los verdaderos sentimientos. Herirte y herir a otros mediante reacciones exageradas perdiendo el control de ti mismo, hipersensibilidad que lleva a estar a la defensiva. Sientes poco dolor por ti mismo, tu vida y las personas que te rodean (al no amarte, no amas a nadie, ni tu vida). Inexplicables síntomas psicológicos de ansiedad, pérdida de apetito, te cuesta concentrarte, disfrutar, no encuentras paz, ataques de pánico, flashback… Si es un trauma que lleva años arraigado es importante buscar ayuda profesional, pero en el momento en que ponemos el foco de atención en él, tomamos consciencia de éste y la calidad de vida aumenta.

Ilumina todas las desvalorizaciones, pérdidas de control y autodominio de las emociones. Si en la fusión y vínculo con el otro no somos capaces de poner límites sanos, si estamos eligiendo a lo que nos vinculamos, si estamos con alguien que no se ama, respeta y no cuida de sí mismo, cómo me afecta y arrastra a mí si no soy capaz de poner sanos límites, prestándole dinero, haciendome cargo de sus cosas y por ende, nutriendome de tocxicidad. No se trata de romper, se trata de no dejarse contaminar por lo tóxico, que tb habita en nosotros, si no a saber lidiar con ello desde quienes somos, respetando que el otro es diferente y no pasa nada. Cuando no sabemos manejarnos en esa energía vamos a un extremo y nos polarizamos. Si no ponemos el límite para que el otro nos invada, y rompemos nos encontraremos con el mismo perro con distinto collar. Se trata de saber lidiar con ello. La transformación es lenta y paulatina igual que la toma de autocontrol, diferenciando lo sano de lo tóxico, lo qu enos sienta bien y aporta tranquilidad y lo que no. Romper solo asegura la repetición.Los mecanismos qde defensa que utilizamos para protegernos frente a nuestra vulnerabilidad y miedos (Escorpio) hasta que punto nos limitan y frenan, nos alejan de nosotros mismos, pero tambien de otros.

Control en las finanzas, vínculos tóxicos, codependencias, alguien que se sobrepasa en el vínculo, périda de control en las finanzas, etc nos brinda la oportunidad de ver qué está desequilibrado e impide nuestro crecimiento. Valorar lo tengo, lo que soy, no compartir mi energía mientras no me siento bien conmigo mismo, porque me dreno, y la energía del otro me invade y no tengo disposición para que no me arrastre y me lleve hacia su extremo. crucial mantenernos en nuestro camino, poner límite, saber valorar el propio trabajo, energía y recursos, si recibimos lo que damos y el esfuerzo que conlleva, el agradecimiento del camino recorrido y el avance tanto en procesos personales como profesionales, dinero, tiempo y recursos invertidos que merece un recoconomiciento, que parte previamente del interior para luego manifestarse y reflejarse fuera. No identificarse con los errores sino integrarlos como aprendizajes que nos permiten no tropezar nuevamente con la misma piedra.

Todo ello parte de un sentimiento firme que habita en nosostros, para qué sirve lo que hago, valoro lo que hago, me gusta lo que hago, qué implica en mi vida lo que hago en mi vida. Pensar viene después, primero es el sentir. Cómo me siento, ponerme en la posición de sentirme bien, sentirme válido, que has avanzado, hacer restrospección con respecto al año pasado enfocándonos en lo logrado, el trabajo realizado, la claridad obtenida y lo avanzado, solo de esta forma seremos valorados y respetados por los demás.

 

Ejercicio. Haz clic en el audio si prefieres una guía o grábalo con tu voz las siguienets afirmarciones.

 

Yo me perdono, me valoro, me amo y me respeto.

Yo soy perdón. Yo soy valor. Yo soy amor. Yo soy respeto.

Yo controlo y dirijo mi vida.

Yo soy el cocreador/a de mi día a día.

Yo elijo mis emociones y pensamientos.

Yo decido cómo me siento.

Yo decido a qué y a quienes doy poder y a qué me conecto.

Yo soy libre para decidir.

Yo soy paz. Yo soy tranquilidad. Yo soy equilibrio. Yo soy armonía.

Mi intención es estar en paz conmigo y con los demás.

Elijo relacionarme desde la abundancia.

Elijo vincularme para compartir.

Sé poner límite y contener mis emociones.

Sé redirigir mi energía a lo que me nutre, proporciona tranquilidad y me sienta bien.

Me permito equivocarme y aprender. Me permito crear una zona de paz en mi interior y acuidir a ella para nutrirme.

Yo soy un pozo infinito de abundancia, paz, amor, tranquilidad y armonía.

Y por ello doy las gracias.

Que la Luz Cósmica acceda a mí y al Universo-Tierra llénandome de alegría.

Sonrío.

Sonrío con cada célula.

Me siento en paz.

Me siento parte de la vida, de la naturaleza, de la Tierra, del Universo.

Y por ello doy las gracias.

Vuelvo al momento presente y a lo que estoy haciendo.

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