El propio ritmo natural

 

No contemplo la rigidez que asfixia con sus limitaciones, pues la sabia naturaleza fluye en su constante intercambio orgánico entre especies y criaturas; climas… Y ante los cambios, siempre halla una nueva simetría en la que sostenerse libremente.

No se cae… Se mantiene en sus malabares. Como el mago que despliega sus recursos, que utiliza las herramientas que el milagro de la vida pone a su servicio. Es en tal equilibrio donde la experiencia de vivir se eleva y armoniza en su propio ritmo natural. Donde haces de tu vida, y tu mundo, una obra de arte. Enriqueciéndola con cuanto esconde; con lo que desvela en forma de sentimiento que difícilmente pueden alcanzar a vestir las palabras y solo el artista conoce. Y eres más tuyo que de nadie.

Imagen, A mi ritmo.